Día mundial del agua 2011: Agua para las ciudades

Hoy se celebra el día mundial del agua. Y este año, su lema coincide con el nombre de este blog: Agua para las ciudades. Y no es casualidad.  El desafío más importante para las próximas décadas para el sector del agua consiste en proporcionar servicios de agua potable y saneamiento a los miles de millones que aún no cuentan con ellos. Sin embargo, ese desafío ya reflejado en los objetivos del milenio que las propias Naciones Unidas establecieran para 2015 (y que probablemente no se consigan) se ha trasladado ahora a los núcleos urbanos. El 50% de la población del planeta vive en ciudades de más de 10 millones de habitantes. Recientemente, se superó el punto en el cual la mayoría de las personas ha pasado a vivir en núcleos urbanos abandonando el campo. Una tendencia que es especialmente pronunciada en los países en desarrollo.

Por ello, los grandes problemas de agua y saneamiento de este siglo deberán resolverse en las ciudades. Problemas que no solo ofrecen dificultades técnicas (con redes que crecen de manera «orgánica», atendiendo a las necesidades inmediatas y desprovistas de planificación alguna) sino también económicas y sociales.

Sin embargo, es necesario que tanto las soluciones adoptadas como la constatación de los resultados de las mismas, se realice con la planificación y el rigor adecuados. Me comentaban en la India que en muchas ocasiones se instalan inodoros colectivos en los «slums» (poblados de chabolas) y que se trata de una actuación con notables dificultades técnicas (ante la ausencia de espacio físico). Una vez se realiza dicha instalación, se considera a la población del slum cubierta por el servicio . Pero en realidad, la proporción de usuarios por inodoro puede ser de 1000 a 1. El indicador puede que diga que esas personas reciben cobertura del servicio de saneamiento. En la práctica, no es así.

Un caso similar podría darse de personas «cubiertas» por la red de abastecimiento de agua potable, pero que en la práctica tan solo tienen agua unas horas a la semana. Un agua, que obviamente, no puede ser potable debido a la intrusión de patógenos por las innumerables fugas que presenta la red (y que son las que impiden su presurización las 24 horas del día).

Nadie discute la necesidad de proporcionar a toda la población mundial servicios de agua potable y saneamiento (y de hecho deberíamos considerar que dicha prestación no debe ser necesariamente hecha a través de redes de distribución, si no incluso mediante métodos alternativos). Pero lo cierto es que tan importante como la extensión de los servicios existentes será en un futuro garantizar la sostenibilidad de los mismos. Algunas economías emergentes cuentan en la actualidad con proyectos de inversión notables destinados a mejorar los indicadores de cobertura de los servicios. Sin embargo, la cautela debiera presidir estos grandes proyectos, cuya dificultad puede que radique en la falta de capacidad para canalizar tanto fondo de manera adecuada y en los plazos exigidos por los políticos.

Las inversiones son totalmente necesarias, pero igual de necesario resulta garantizar que dichas inversiones no se descapitalizan a posteriori. La recuperación de los costes vía tarifa es un problema en los países en desarrollo, pero también lo es en algunos de los países más ricos del planeta. Países en los que las infraestructuras se encuentran subsidiadas y las tarifas no corresponden con los costes reales del servicio. Una situación que fomenta un uso poco eficiente del recurso. La Directiva Marco del Agua pretende corregir esta situación, pero de momento está teniendo un éxito relativo en muchas partes de Europa.

Como parte de un concurso de infografías de visualizing.org Florian Kräutli ha diseñado un gráfico en el que se muestra las tarifas del agua urbana en todo el mundo en los últimos 3 años.

Con independencia de la fiabilidad de la información, es interesante ver la proporción de la tarifa en relación con el producto interior bruto del país. Un dato significativo, especialmente en los países más ricos en los que el agua suele ser uno de los servicios más baratos.

Queda pues claro que el esfuerzo para solucionar los problemas del agua en la ciudad deberá ir más allá del 22 de Marzo de 2011. Un objetivo que este año el día mundial del agua comparte con este blog y que deberá centrar nuestros esfuerzos en el futuro. Mientras tanto, quedará espacio para el trabajo y el debate y por lo tanto para iniciativas como la de este blog.

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